El pasado mes de diciembre el BOE ha publicado en una Resolución el Código de Buenas Prácticas Mercantiles en la Contratación Alimentaria de aplicación para todo el territorio español. Podrán adherirse al Código de Buenas Prácticas Mercantiles en la Contratación Alimentaria, los operadores económicos que intervienen en las fases de la producción, la transformación, la comercialización, la industria y la distribución de la cadena alimentaria.

Plausibilidad del nuevo Código de Buenas Prácticas Mercantiles

Este código, fruto del consenso y bien recibido por los agentes implicados en la cadena alimentaria, recoge cincuenta cláusulas y tiene un carácter voluntario. Es un instrumento de autorregulación que establece los principios básicos sobre los que han de fundamentarse las relaciones comerciales y las prácticas mercantiles que fomentan relaciones justas, equilibradas y leales entre los operadores de la cadena alimentaria, así como las circunstancias para la adhesión y baja del Código. Asimismo, los operadores y asociaciones interesadas de los distintos ámbitos de la cadena que deseen adherirse se comprometen al uso de los sistemas de resolución de conflictos establecidos en el mismo.

Apuesta por las buenas prácticas en la cadena alimentaria.

Apuesta por las buenas prácticas mercantiles en la cadena alimentaria.

Se trata de un paso más y una necesidad con miras al éxito para avanzar en la correcta dirección que complementa a la Ley que establece las medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria.

En este sentido, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, además de dar difusión a estos principios básicos con la publicación de este código en el BOE, ha habilitado también el procedimiento de adhesión de los operadores y las asociaciones al Código y la consecuente inscripción en el Registro Estatal de Buenas Prácticas Mercantiles de la Contratación Alimentaria.

Desde CiJAM aplaudimos todas estas actuaciones positivas que finalmente redundan en beneficio de todo el conjunto de la cadena alimentaria y en definitiva, confiemos, en lo relativo a la transparencia de la información y seguridad alimentaria como consumidores finales que somos tod@s.